Tratamiento

Domingo, 26 Febrero 2012 17:26
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El tratamiento anti-VIH se llama también terapia combinada o TARGA (terapia antirretroviral de gran actividad) y consiste en una combinación de tres o más fármacos, habitualmente de al menos dos clases distintas. La mejor terapia es la que se adapte a cada persona en particular, consiga eficacia (reducir y mantener la carga viral en niveles indetectables), se pueda tolerar y no comporte efectos secundarios que mermen considerablemente la calidad de vida o pongan en peligro la salud de la persona. Esto significa que la mejor terapia para una persona puede no serlo para otra. Cuántos más fármacos hay disponibles el tratamiento tiende a ser más individualizado.

Una persona con VIH puede no necesitar tratamiento durante tiempo. El tratamiento se inicia para evitar que el sistema inmune de la persona se deteriore hasta tal punto que el organismo quede expuesto a infecciones u otras complicaciones que pongan la vida en peligro. El grado de deterioro del sistema inmune se mide en este caso por el número de linfocitos T CD4 por mililitro de sangre. Por debajo de 200 CD4 se recomienda tratar. Si el recuento está entre 350 y 200 CD4 puede iniciarse el tratamiento si la carga viral es muy alta y/o se ha manifestado una enfermedad relacionada con SIDA. Por encima de 350 CD4 no suele iniciarse el tratamiento.

Como todos los medicamentos, los fármacos anti-VIH pueden causar efectos adversos. Asegúrate de que tu médico o tu farmacéutico del VIH te explique cuáles son los efectos secundarios que podrías experimentar, según los fármacos que vas a tomar, tanto aquellos moderados que pueden desaparecer, como aquellos realmente graves sobre los que convendría que informaras a tu médico lo más rápido posible.

La resistencia a los fármacos se puede desarrollar siempre que el VIH se siga reproduciendo mientras se toma el tratamiento. Aunque el VIH sea resistente a un fármaco, todavía existen grandes posibilidades de que otros fármacos antirretrovirales sean eficaces. Sin embargo, a veces desarrollar resistencia a un medicamento concreto implica desarrollar resistencia a otro fármaco de la misma clase, lo que puede originar que las opciones de tratamiento futuro se limiten. Olvidarse dosis o tomarlas fuera de hora contribuye a que aparezca la resistencia. Es importante empezar el tratamiento en un momento en el que creas que podrás seguir los horarios de las tomas. Si piensas que el tratamiento que te han propuesto va a resultar difícil de tomar puedes hablar de ello con tu médic@.

Te animamos a que contrastes toda la información con tu médico y recuerdes que lo que le puede ir bien a una persona puede no ser adecuado para otros. Escucha a los demás, pero al final toma tú la última decisión

Los medicamentos anti-VIH actualmente disponibles se dividen en cinco grandes familias: inhibidores de la proteasa, inhibidores de la transcriptasa inversa análogos de nucleósido/nucleótido, inhibidores de la transcriptasa inversa no análogos de nucleósido, inhibidores de la entrada e inhibidores de la integrasa.

Es importante que sepas que en el tema de tratamientos hay que estar actualizándose continuamente, cada cierto tiempo aparecen nuevos fármacos, de los que os iremos informando.

Puedes obtener información actualizada en estas web GTT o FEAT

Modificado por última vez en Martes, 21 Marzo 2017 03:23