Ferran Pujol: «Una persona tratada no puede transmitir el VIH»

Lunes, 07 Abril 2014 16:19

Le diagnosticaron el VIH en 1986. En el 2007 creó Checkpoint, un centro comunitario para la detección del VIH

–Hablemos del VIH en el 2014

–El tratamiento nos ha mostrado de manera irrefutable que cuando una persona está tratada y consigue una carga viral indetectable, no puede transmitir por vía sexual el virus a nadie más. Tenemos que estar muy contentos: permite a las parejas estables no usar el preservativo en sus relaciones, y la sociedad acabará entendiendo que una persona tratada no puede transmitir el VIH.

–¿Qué sigue?

–Diagnóstico precoz y prevención biomédica, es decir, una pastilla. Esto es muy importante y aquí no se quiere hablar de ello.

Siga.

–En Europa occidental, EEUU y Australia, el virus afecta de manera mayoritaria, pero no exclusiva, a colectivos que no son mayoritarios. Entonces, queda un poco oculto.

–¿En qué momento lo hemos ocultado?

–En los 80 no sabíamos qué giro cogería la epidemia. Se hicieron campañas dirigidas a la población general y a lo que ahora se llama poblaciones clave.

–Sirvió.

–En población general tenemos una incidencia más que aceptable, por debajo de un 0,1%. Lo que no es aceptable, desde el punto de vista epidemiológico, es la incidencia que tenemos entre los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres. En esta población no solo no se ha estabilizado, se ha incrementado.

–Explíquemelo, por favor.

–Cuando una epidemia está concentrada con una prevalencia tan elevada en un solo grupo de población, es lógico que el brote esté allá y los nuevos casos se sigan produciendo entre este grupo. Es decir, no es cierto que las personas se infectan porque se despreocupan más que antes: se infectan porque tienen más probabilidades de infectarse.

–¿Por qué?

–No todo el mundo está diagnosticado. La mayoría de las nuevas infecciones provienen de personas que se han infectado hace poco. Y a las pocas semanas de infectarse es cuando una persona es más infecciosa.

–¿Es alarmante?

–La situación es alarmante para los hombres gais, como lo sería para cualquier otro grupo de población si tuviera una concentración tan alta de una epidemia.

–Hablemos de medidas.

–La población general tiene que saber que el VIH es un problema y que nadie está libre de contraerlo, pero no se le puede pedir que se haga una prueba de diagnóstico cada tres meses.

–Sería parte de las políticas específicas.

–Hay que seguir utilizando y fomentando el uso del preservativo y hacer más pruebas de detección en aquellos grupos de población en que la prevalencia es elevada. A las personas que pertenecen al colectivo homosexual y tienen una vida sexual activa con múltiples parejas se les puede recomendar que se hagan la prueba del VIH muy a menudo. Si diagnosticamos y tratamos a todo el mundo que tenga el VIH, pararemos la epidemia en 30 o 40 años a nivel mundial, independientemente de que la gente use condón o no. Esto, que es cierto en la teoría, en la práctica, en el caso de poblaciones en las que la epidemia está concentrada, es muy complicado.

–¿Por qué?

–El 70% de los hombres gais en Catalunya se hacen la prueba, pero si se hacen la prueba hoy y se infectan mañana... Cada tres meses ayudaría a reducir la transmisión, pero no la evitaría. Hay que seguir usando preservativos e implementar el diagnóstico de ITS asintomáticas, como la gonorrea, la sífilis y la clamidia, porque aumentan el riesgo de adquirir el VIH.

 

Fuente: e-Periódico